¿Monodosis si o no?


Actualmente en el mercado, cada día, van saliendo a la venta más máquinas de café de distintas variedades y diseños modernos.
Uno de los sistemas que cada vez va ganando más adeptos son los consumibles de monodosis blandos fabricados con papel de filtro y café molido. Su diámetro ronda alrededor de unos 70 mm, sus dosis de café son entre 7 o 9 gramos, y se las conoce popularmente como pads (ya que no llevan lengüeta). Contaminan menos ya que no contienen ni plástico ni aluminio.
Las cafeteras monodosis destacan por su rapidez. Son eléctricas aunque tarden un poco en calentarse hacen un café en tan solo 30 segundos el incoveniente suele ser los pocos bares de presión respecto a las cafeteras de cápsulas. Están preparadas para poder extraer cada vez, uno o dos cafés simultáneamente dependiendo de la necesidad. El resultado es un café fino, de gran sabor, crema y aroma.
La principal ventaja de las monodosis está en el precio de venta, por ejemplo una caja de Senseo de 36 unidades se vende por 5,98 € aproximadamente, por lo que cada filtro sale por 0,16 € la unidad. Existe una gran variedad de marcas como Lavazza, Segafredo que son compatibles incluso los podemos encontrar a a 0,09€/unidad como es el de caso del café Gimoka.
En resumen, un buen sistema a tener en cuenta a la hora de elegir una cafetera.